Una pareja de esposos estaba cenando en un restaurante, cuando observaron que entró un amigo de ambos acompañado de una desconocida.
- Ese que entró es Juan, pero esa no es su esposa.
- No, es una amante que él tiene, dijo el hombre calmadamente.
- No te metas en esos asuntos, deja que los otros vivan su vida.
- Sí, se me presentó un problema. Pero yo paso por tu casa hoy.
- OK., nos vemos, dice la chica retirándose de la mesa ante el asombro de la esposa, quien le preguntó en seguida a su marido:
- Y ESA: ¿QUIEN ES...?
- Esa es mi amante, le aclaró el hombre..
- No hay problema, te doy el divorcio. Pero recuerda que nuestro contrato matrimonial es por 'separación de bienes' y que la casa, el auto y el negocio están a mi nombre.
- La amante de nosotros es más bonita que la de Juan, ¿verdad gordo?
















































